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Alumnas en un centro educativo

Una alumna de la Autónoma, obligada a quitarse el velo para hacer un examen

24 de Octubre de 2017
Jonás Pérez y Patricia Urbina // Cero en Conducta

Un grupo de compañeras asistieron al día siguiente a clase cubiertas con velo en señal de protesta y apoyo a su compañera. Hanaa cuenta a M21 lo ocurrido. 

Hanaa el Achaouche Moussaid es una alumna musulmana de 21 años del pueblo de Guadarrama que cursa Estudios Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid. Pero el pasado lunes 16 durante su examen de Derecho Internacional Público se encontró con una desagradable sorpresa: su profesor le pidió que se quitara el velo para poder hacer su examen, según explica la joven a Cero en Conducta.

“Me pidió que me quitara el velo para que no copiase. Pero como no estaba muy dispuesto a ceder y yo quería hacer el examen opté por quitármelo. Me sentí muy incómoda y  nerviosa y al final del examen le pedí que buscáramos otra solución que nos sirviera a los dos, como que me registrara una profesora antes del examen para luego poder hacerlo cubierta. Y ahí empezó a decirme que entonces tendría que dejar a los chicos que quisieran que llevaran un gorro”, explica Hanaa.

“Luego empezó a decir que como profesor de derecho no podía permitir que una mujer llevara velo porque los hombres musulmanes no lo llevaban, y me dijo que no era propio de la cultura de este país. Yo ahí me bloqueé y ya no tenía nada más que hablar con él. Y me arrepentí de habérmelo quitado”, apunta la joven.

Pero para Hanaa fue un cierto alivio cuando al día siguiente llegó a la universidad y encontró a cerca de 30 compañeras con un velo en la universidad para demostrarle su apoyo y en protesta por la discriminación que sufrió la estudiante. “Esto ha sido lo mejor de esta experiencia, y es lo que me ha animado a contarlo porque sé que no es la primera vez que una chica es víctima de algo así y es importante contarlo para que haya referentes”, explica a Cero en Conducta Hanaa.

Tras este respaldo de sus compañeras, Hanaa se decidió a publicar varios vídeos en su cuenta de Instagram en la que cuenta lo ocurrido y a publicarlo posteriormente en Facebook donde alcanzó más de 2000 reproducciones y fue difundido por varias asociaciones de jóvenes musulmanas ya que podría tratarse de una vulneración del derecho a la libertad religiosa.

A pesar de la difusión en redes sociales, desde la Universidad Autónoma aseguraron que se habían enterado por el programa de M21, Cero en Conducta de lo ocurrido, aunque una profesora de Hanna de la Universidad Autónoma confirmó por teléfono que sus alumnas le habían contado lo ocurrido con gran indignación. En respuesta a Cero en Conducta, desde la universidad insisten en que ellos  “amparan los derechos de los alumnos” y que cuentan con el Vicedecanato de Estudiantes de la facultad correspondiente, el Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad y el Defensor del Universitario y que el viernes aún no habían recibido ninguna queja de Hanaa por los trámites oficiales al respecto.

Aunque Hanaa acudió al programa de Cero en Conducta dispuesta a contar su testimonio en directo, pero desistió tras varias llamadas desde la universidad recomendándole que no expusiera el caso públicamente y prefirió optar por escribir una carta formal donde denuncie lo ocurrido para activar las investigaciones internas que sean necesarias y le “proteja académicamente de las posibles represalias”, según explicó a Cero en Conducta.

A pesar de las peticiones a Hanaa para que guarde silencio, una portavoz de la Universidad Autónoma explicó a M21 que tienen entre sus principios más arraigados su “compromiso social, que se traduce en la defensa proactiva de la igualdad de oportunidades para todos, la no discriminación, el respeto a la diversidad y la inclusión. Además, entre nuestros estudiantes hay personas procedentes de los cinco continentes, y practicantes de distintas religiones, sin que ello haya supuesto nunca un obstáculo a la convivencia o al normal desarrollo de nuestra actividad académica e investigadora”, concluyen desde la Universidad.

OTROS CASOS

No es la primera vez que una alumna es discriminada por llevar velo islámico en un entorno escolar. En 2016 una estudiante de Valencia fue explulsada de su instituto por negarse a quitarse el velo, aunque la justicia obligó al centro a readmitirla. También en el País Vasco hubo un caso similar también en 2016 en el que un centro advirtió a una también por esta causa. También en Madrid hubo un caso similar en 2011 en un instituto de Usera y en otro en Pozuelo más recientemente, en 2015.