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Mujeres en la universidad

La incorporación de la mujer en el ámbito estudiantil en la Universidad Complutense de Madrid

24 de Mayo de 2018
Aida Nieva Muñoz

Hace 85 años se inauguraba el primer edificio que hoy constituye una parte del Campus de Ciudad Universitaria de Madrid. Este hecho también fue significativo pues, por los años que corrían, las mujeres comenzaron a incorporarse a las aulas.

Tras muchos años de vetos, prohibiciones y permisos especiales, la mujer pudo acceder en condiciones a una universidad española en marzo de 1910. Paralelamente, en otros puntos de Europa, se celebraba por primera vez en la historia el Día Internacional de la Mujer, el 19 de marzo de 1911.

La figura de la mujer en la vida universitaria, política y laboral, ha ido evolucionando poco a poco. Nos remontamos a la II República española cuando la mujer consiguió obtener el derecho a voto, el cual se perdió con la dictadura franquista. En el ámbito de la educación, en el primer bienio republicano se construyeron más escuelas y centros de educación que en etapas anteriores.

En lo referente a la universidad, mujeres como Concepción Arenal se vieron obligadas a disfrazarse de hombres para poder estudiar; en su caso, Derecho en la Universidad de Madrid. No fue hasta 1872, cuando María Elena Maseras se convirtió en la primera mujer en matricularse en España, aunque lo hizo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

Con el paso de tiempo llegamos a la etapa del franquismo, la cual estuvo caracterizada por ser una larga y dura dictadura, a manos del general Francisco Franco, quien acaparó todos los poderes del Estado hasta su muerte, en 1975. Esta figura, junto con el apoyo de las autoridades militares, supuso la represión y la eliminación de los derechos fundamentales de la población española, dando lugar al exilio de miles de personas con el objetivo de encontrar una mejor calidad de vida.
 
En el ámbito universitario la represión era muy grande, de forma que a la mujer se le dificultaba el acceso a los estudios superiores, y no fue hasta el 8 de marzo de 1910 cuando se dio un paso hacia la igualdad, aunque hoy en día nos veamos en la situación de tener que seguir luchando por la verdadera igualdad.

Actualmente, en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) podemos encontrar el Plan de Igualdad, dedicado al cumplimiento y el compromiso de la universidad con los derechos humanos, la responsabilidad social y el desarrollo sostenible. Esto es algo básico para concienciar a la comunidad universitaria de las desigualdades que existen entre los hombres y las mujeres, debido a los estereotipos que se difunden en la sociedad que vivimos.

Por otro lado, la UCM cuenta con el Instituto de Investigaciones Feministas, un centro científico dedicado a la investigación y la docencia en temas de género, estudios de mujeres y feminismo. Desde su aprobación en el curso 1988-89, el Instituto viene desarrollando sus actividades de forma ininterrumpida. Su objetivo general es la generación y difusión del pensamiento feminista y los estudios de género a través de la creación y mantenimiento de equipos científicos interdisciplinares de investigación.

Pese a todo esto, entre los datos más relevantes encontramos que el porcentaje de catedráticas es menor que el de los hombres en facultades como Matemáticas, Bellas Artes, Filosofía, Medicina…

Los puestos de responsabilidad y cargos académicos son mayoritariamente ocupados por los hombres. En la historia de la Complutense nunca ha habido una rectora, ni tampoco una candidata al cargo. A día de hoy tan solo un 27% son decanas y los diferentes departamentos cuentan con un 38% de ellas.

En cuanto a los estudiantes hay una gran diferencia a la hora de la elección de las carreras universitarias. Trabajo Social, Educación o Psicología son elegidas principalmente por mujeres; en cambio hay carreras como Informática o Física en las que no hay casi mujeres. Las causas de estas realidades, que mantienen las diferencias entre mujeres y hombres, son históricas.